UN ESCALOFRIANTE ANTECEDENTE DE INGENIERÍA SOCIAL.

Camboya, 1975, un grupo de políticos comunistas educados en la Universidad de La Sorbona, París, capitaneados por Pol Pot, y apoyados por China, tomaron el poder.

Iniciaron un programa de Ingeniería Social, un Nuevo Orden.

I ) El primer paso fué el MIEDO. Los Medios de Comunicación anunciaron que los norteamericanos se disponían a bombardear las ciudades.

La mayoría lo creyó, y entró en pánico. Una minoría dudó. Era cierto que Estados Unidos había bombardeado en años anteriores algunos valles de Camboya, en el marco de la guerra de Vietnam, pero ya se habían retirado del sudeste asiático. El gobierno acusó a los que dudaban de “negacionistas”, de espías, y los eliminó.

II) El segundo paso fué la CONFUSIÓN. Informes de prensa anunciaron que bombarderos B52 habían destruido Siem Riep con bombas de fósforo blanco, otros en cambio decían que la ciudad atacada fué Battambang y con bombas convencionales.

III) El tercer paso fué la SOLUCIÓN. El gobierno los cuida y les ordena dejar las ciudades.

Millones de personas abandonaron sus casas y se fueron al campo, arrastrando sus maletas. En el camino los soldados les quitaron las maletas (“No tendrás nada, pero serás feliz“).

IV) El cuarto paso fué la PÉRDIDA DE LA INDIVIDUALIDAD, y obligaron a TODOS a entregar sus ropas, que fueron reemplazadas por prendas todas iguales, de color negro (no se les ocurrió entonces el uso de mascarillas).

Las prendas era iguales para los hombres y las mujeres (DES- SEXUALIZACIÓN y ANDROGINIA).

Sin casas ni comida, la gente comenzó a morir  decenas de miles de personas (REDUCCIÓN POBLACIONAL).

Como entonces todavía no se alcanzaba para crear el “hombre nuevo“, decidieron matar a todos los profesionales y a todos los alumnos de secundaria y universitarios, por considerarlos irrecuperables. En los pelotones de fusilamiento se obligaba a niños de primaria a disparar contra sus compañeros de secundaria.

Toda persona que leyera era peligrosa, así que se decidió matarlos. Claro que nadie reconocía ser lector. -¿Como descubrimos a los que leen? preguntaron a Pol Pot. – Fácil, contestó, los lectores usan gafas. Así que mataron a todos los camboyanos que usaban gafas, unos 200.000. En un momento dado, la medida dejó al país con solo cinco médicos para atender a toda la población.

También se prohibió reír, hablar más de dos minutos con la misma persona y las relaciones sexuales sin aprobación del Estado. Se debía tramitar un permiso.

La población camboyana cayó de 8 millones de habitantes en 1975 a 5 millones en 1979.

La ONU guardó silencio, incluso apoyó al gobierno de Pol Pot. Las Organizaciones de Derechos Humanos, guardaron silencio, ¿La Prensa? Guardó silencio. Solo dos periodistas de todo el planeta denunciaron los que pasaba, uno del Washington Post y otro del New York Times. Ambos fueron ridiculizados y despedidos.

El horror terminó gracias a que la URSS estaba preparando las Olimpíadas de Moscú 1980; competición que corría el riesgo de fracasar porque muchos paises del Bloque Occidental se negaban a enviar a sus delegaciones, en repudio a la invasión de Afganistán.

Así que la URSS solicitó a Camboya el envio de sus deportistas.

No podemos, contestó Pol Pot, no tenemos deportistas.

No es necesario que ganen medallas, solo que compitan, para hacer bulto.

No entienden, no es que no tengamos deportistas de elite, no tenemos ningún deportista. Tuvimos que eliminar a todo camboyano que practicase algún deporte.

Así como los lectores son un peligro para el sistema, porque piensan, los deportistas lo son porque tienen fuerza y voluntad.

Esto fue la gota que rebalsó el vaso de la paciencia soviética; una Camboya vacía de población no servía a sus intereses, pero tampoco que su gobierno fuera pro chino.

Así que la URSS ordenó a Vietnam, su estado satélite, invadir y ocupar Camboya.

La tropas vietnamitas encontraron ciudades fantasma, abandonadas, y millones de esqueletos en los campos.

Ahí si, entonces fue cuando la ONU y el periodismo cómplice derramaron sus lágrimas de cocodrilo. ¡que horror! Nunca lo sospechamos.

Así concluyó el experimento, realizado en un país pequeño y periferico, del Nuevo Órden Mundial. La Elite tomó nota.

Muy bien, pensaron, la gente reaccionó de acuerdo a lo planeado; pueden mejorarse algunas cosas. Lo del bombardeo puede ser reemplazado por algún virus extraño. La gente se cree todo, solo hay que esperar el momento propicio y el mundo será como lo soñamos.

“Te estamos cuidando”

Horacio Rivara

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