LA FDA AMERICANA ADMITE LA PELIGROSIDAD DE LAS «VACUNAS»: «PFIZER NOS ENGAÑÓ».

Mucha atención a esto (aunque la traducción falla al principio, pues habla de Pfizer y dice «visor»).Quien habla es Edward Dowd, que es un experto en fondos de cobertura.

Dice que si se demuestra que Pfizer cometió fraude en los datos sobre sus ensayos clínicos sobre la «vacuna del Covid» (como de hecho ha sucedido), los contratos que firmó con los gobiernos, por los que se le eximía de responsabilidad por los efectos secundarios de sus «vacunas», serían nulos de hecho y tendría que hacerse cargo de los enfermos y muertos a causa de su «medicamento (al igual que el resto de compañías fabricantes).



También comenta que la información que Pfizer pretendía ocultar 75 años y que va a aparecer en los próximos meses va a ser definitiva a la hora de desenmascarar el fraude genocida cometido por esta compañía y las otras que han promocionado la terapia génica como si se tratase de una vacuna.

La «hostia» en la bolsa de cada una de esas empresas va a ser tan grande que va a significar, de hecho, su desaparición.

Mucha atención a las próximas semanas, porque la revelación de la peligrosidad de la terapia génica que han vendido a precio de oro a los gobiernos va a ser la tumba de la Big Pharma (y va a pillar a muchos con el pie cambiado).

Anteayer, en una reunión virtual, los dirigentes de la Agencia Norteamericana del Medicamento (FDA) dijeron textualmente: «fuimos engañados (por Pfizer) sobre la seguridad de su vacuna. La realidad es que es 71 veces más peligrosa que las vacunas habituales. Por cada vida que salva, la vacuna de Pfizer mata a dos personas».


Las señales de que el fraude va a salir a la luz se multiplican: Johnson & Johnson deja de fabricar su vacuna, mientras salen a la luz un estudio,en el que han colaborado 50 investigadores alrededor del mundo, que demuestra que, dos meses después del pinchazo de «vacuna ARN», el cuerpo no excreta ese ARN externo ni la proteína de espiga generada, que permanece en los ganglios linfáticos, lo que explica por completo la bajada en el sistema inmunológico de las personas vacunadas.

A los «negacionistas» que advertíamos a los incautos que estaban siendo utilizados en un experimento sin garantías nos deben muchas disculpas. Aunque para lo que hay que prepararse es para el torrente de envidia que se desbordará en breve

(Fuente: https://t.me/rafapalreal)