Japón abandona la campaña de vacunación y apuesta por la Ivermectina. Resultado: el covid desaparece en menos de un mes.

El absurdo de COVID-19 existe única y exclusivamente porque nuestros gobiernos no han utilizado el tratamiento correcto. Usaron las llamadas «vacunas» cuando Japón (y también India) acababa de demostrar, en menos de UN MES, que la ivermectina puede erradicar la enfermedad.

 

 

La Agencia Sueca de Salud Pública recomendó el miércoles una suspensión temporal del uso de la «vacuna» COVID-19 de Moderna entre la población joven debido a efectos colaterales que suponen un grave riesgo cardíaco. La interrupción debería estar en vigencia inicialmente hasta el 1 de diciembre, cuando se hayan evaluado suficientemente las evidencias de un mayor riesgo de efectos secundarios como inflamación del músculo cardíaco (miocarditis) e inflamación del pericardio (pericarditis).

Finlandia, Dinamarca y Noruega también se han distanciado de las vacunación anti-COVID.

Finlandia se unió a Suecia, Dinamarca y Noruega el jueves pasado para recomendar el abandono del suero Covid-19 de Moderna en los grupos de edad más jóvenes, citando los riesgos de efectos secundarios cardiovasculares raros que creen que justifican las medidas de precaución.

La Agencia Europea de Medicamentos dijo el jueves que los nuevos datos preliminares de los países nórdicos respaldan una advertencia que la agencia adoptó en julio de que las afecciones cardíacas inflamatorias llamadas miocarditis y pericarditis pueden ocurrir después de la vacunación con las vacunas Covid -19 llevada a cabo por Moderna y Pfizer-BioNTech.

Sin embargo, la superestrella absoluta entre las naciones extranjeras de COVID es Japón. Japón eliminó los sueros reemplazándolos con ivermectina y en un mes eliminó el COVID.

Japón ha estado investigando las muertes causadas por las vacunas COVID-19 desde septiembre.

Alrededor de ese tiempo, los viales fueron examinados y se encontró material metálico «magnético» en ellos.

Poco después, el ministro de salud japonés anunció que los médicos podrían recetar ivermectina.

Un mes después, la prensa occidental se sorprendió de que COVID prácticamente desapareciera de la isla.

Así es un país que todavía funciona el estado de derecho. El gobierno responde a las quejas de muertes sospechosas y vacunas contaminadas, cambia a un tratamiento real, la gente se recupera y el virus desaparece.Ahora compárelo con lo que está sucediendo en países como Italia, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda (o España, nota del «blogger»). Estos cuatro países están experimentando una triste y obvia falla en la gestión de COVID-19, y esta falla ha producido una increíble pérdida de libertad, así como destrucción del comercio y la economía en general.

El caso de España: sobremortalidad acaecida durante el primer confinamiento,
mientras se producía el genocidio por abandono y/o sedación en las residencias
y se aplicaban protocolos inadecuados en los hospitales. Estos datos contestan
cumplidamente a la retórica pregunta «¿De qué moría la gente si no era de un
virus?». No hubo virus, pero sí iatrogenia y eutanasia encubierta.

Esta es la noticia más importante en este momento.

Japón ha terminado con el COVID, y lo ha hecho dejando de lado las «vacunas» y recurriendo a la ivermectina.

¡Una vez más los teóricos de la conspiración teníamos razón! Es una condena aplastante de la narrativa que quiere que el gobierno sea de alguna manera una fuerza benévola contra el virus.

Ahora tenemos un precedente histórico de un gobierno haciendo lo correcto y obteniendo la VICTORIA.

Si el gobierno no lo hace, es porque la «vacuna» apunta a otra cosa que al bien público.

¿Qué podría ser?

Siempre te lo hemos dicho: ¡EL CONTROL TOTAL!

(Fuente: https://www.databaseitalia.it/)