Verdad II

“Desde que el hombre, en la plenitud del paraíso, creyó a una víbora antes que a su creador y bienhechor, le ha quedado, como tremendo sello de decadencia, la credulidad más insensata a las palabras de los hombres y la más obstinada, aunque secreta, desconfianza a las palabras de Dios”.

Mons. Von Keppler

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