Si quieres…guardarás los mandamientos. Si quieres…vivirás.

El presente artículo es un comentario de José Antonio Calvo, profesor de la Universidad Católica de Ávila, a las lecturas del misal del domingo VI del tiempo ordinario, que la Iglesia celebró el pasado 12 de febrero en todo el mundo. Por su sabiduría e interés lo publicamos aquí con cierta libertad en la literalidad del mismo, para un mejor entendimiento desde el ámbito “no creyente” del lector habitual.

“Si quieres…guardarás los mandamientos. Si quieres…vivirás.”

Son palabras que nacen de la sabiduría de Dios y que se presentan en el libro del Eclesiástico, el “libro de la asamblea”, que durante los primeros siglos de nuestra era cristiana se utilizaba para formar moralmente a los catecúmenos¹ y a los fieles.

No puede resultar extraño el pensamiento de que existe una relación entre los mandamientos de la Ley de Dios y la conservación de la vida; primeramente la vida temporal, natural; después, la eterna, que es la que nos corresponde, porque para ella hemos sido creados y a ella hemos sido llamados.

Tampoco nos cuesta gran esfuerzo entender que cuando un pueblo o una nación vive en la Ley de Dios, la vida crece; y que cuando se reniega de ella, todo se desmorona y llega la esclavitud de los “ídolos” (como el dinero, el sexo, etc.), la tristeza y la pena.

Jesucristo no rompió la relación existente entre los mandamientos y la vida. Al contrario, la hizo más estrecha y, además, la hizo posible de cumplir. Pues vivir como Él vivió es amar, y amar es cumplir la Ley entera.

Amar es la plenitud del vivir; y la santidad es la plenitud del amar, porque ser santo consiste en que Dios (la Trinidad) viviendo en el interior del hombre,  ame a través de él.

Pero qué difícil es amar… Sí, algunas veces -o incluso muchas, ¡demasiadas!- nos parece difícil vivir la perfección de la caridad. La única esperanza que tenemos es que este amar (por ser un acto propio de la naturaleza de Dios) sea una posibilidad que se nos dé por gracia, por que sea su Voluntad en nosotros.

Y esta es la gran noticia: amar es gracia, revelación del Espíritu que nos pone a vivir en “una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria”. Aquí está el arcano², lo que los no creyentes, los paganos de nuestro tiempo no imaginan. Lo que tantos cristianos que han apostatado silenciosamente, sin darse cuenta, tampoco entendieron.

Los no creyentes (los paganos, agnósticos, ateos o los religiosos naturales) piensan que ser cristiano es hacer cosas buenas…y claro, cosas buenas también ellos pueden hacerlas.

Los de la apostasía silenciosa pensaron que ser cristiano era llevar una existencia ética excelente… y no pudieron porque se olvidaron de Dios. Se olvidaron primero de la oración, luego de la confesión, enseguida prescindieron de la misa y siguieron cayendo poco a poco, mientras algún falso profeta les decía que no se preocuparan… que lo importante es ser buenos…

Quizás me he puesto tremendo y, por eso, puedo aceptar que me tachen de exagerado, pero acaso ¿no es esto lo que nos pasa en la católica España?. Hemos olvidado que Dios ha revelado “los misterios del Reino a los pequeños”. Y los pequeños no son una categoría sociológica, sino teológica. Los pequeños son los que como María “escuchan la Palabra y la cumplen”.

No matarás, no cometerás adulterio, no jurarás en falso y así hasta el último de los diez mandamientos. Es verdad que podemos conocerlos por la luz de la razón natural y además, nuestro deseo de bien nos lleva a desearlos y a tratar de vivirlos. Pero sin Él, sin Dios, no podemos.

No podemos si no vivimos su Pascua, nuestra pascua. No podemos si Él, el Buen Samaritano,  cuando estamos medio muertos intentando vivir bien cada día, no viene para curarnos y para levantarnos. Pues solamente en Él, y a través de Él,  se puede amar. Sí podemos…

José Antonio Calvo.

¹ catecúmeno= individuo que se instruye en los principios de la doctrina católica para recibir el bautismo, siguiendo las instrucciones y el proceder de la iglesia primitiva de los primeros cristianos en los siglos I al V de nuestra era.

² arcano= que es secreto y está escondido.

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